Ronald Sandino

Ronald Sandino

Usar mockups genéricos ¿Es válido?

Mockups de diseño

Este es un tema que siempre genera comentarios cruzados entre diseñadores: ¿está bien usar plantillas de mockups para presentar nuestros proyectos? Algunos lo ven como trampa, otros como recurso válido. La verdad es que yo creo que, como en casi todo en diseño, depende del contexto.

Hay quienes dicen que si sos diseñador “de verdad”, deberías hacer tus propios mockups desde cero, todo personalizado, todo a mano. Y sí, suena muy romántico… pero también suena a que hay tiempo, presupuesto y libertad creativa de sobra, algo que no siempre pasa.

Yo, en lo personal, uso mockups de paga, sobre todo cuando los proyectos son de bajo presupuesto o cuando el tiempo apremia. No me parece poco profesional. Al contrario, creo que es una forma inteligente de optimizar recursos y entregar algo visualmente atractivo sin sacrificar calidad. Plataformas como Envato, por ejemplo, tienen mockups buenísimos, bien hechos, que realmente ayudan a que el cliente entienda el diseño en contexto. Porque muchas veces, por más que uno tenga buen criterio tipográfico, buen color y estructura, al cliente le cuesta imaginar cómo se va a ver eso “en el mundo real”.

Ahora, cuando el proyecto tiene un presupuesto más alto, cuando hay tiempo para dedicarle más horas, sí me gusta hacer los mockups desde cero o al menos modificarlos lo suficiente para que no se vean genéricos. Porque ahí no solo se trata de mostrar el diseño, sino de crear una experiencia más personalizada, con dirección de arte y una propuesta visual que sume al concepto general del proyecto. Ahí siento que vale la pena dejar la plantilla a un lado y construir algo desde la identidad misma de la marca.

El problema, en mi opinión, no es usar un mockup. El problema es usarlo sin criterio, sin adaptar, sin pensar si realmente representa la esencia del proyecto. Porque si solo lo usás por relleno, o porque “se ve cool”, ahí sí estamos fallando. Pero si lo usás como una herramienta para mostrar tu diseño en contexto, no hay nada malo en eso. Todo diseñador profesional sabe que además de creatividad, hay que tener lógica, eficiencia y estrategia.

Así que sí, uso mockups. Pago por ellos. Y también los creo desde cero cuando el proyecto lo amerita. La clave está en saber cuándo conviene una cosa y cuándo conviene la otra. Y no tenerle miedo a los recursos que nos ayudan a trabajar mejor.

Porque al final del día, lo importante es que el diseño comunique bien, se vea profesional y conecte con la persona que lo va a recibir. Y si eso se logra con un buen mockup (hecho o comprado), está más que válido.

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